sábado, 5 de noviembre de 2011

RELOJ DE ARENA


Es el tiempo que se escurre entre los dedos
con los besos suspendidos en la arena
del reloj, al que nadie nunca mira
al que nadie dará vuelta.
De las veces que perdimos por rendirnos
y las veces que ganamos sin dar tregua
del querer, que por quererlo, no tuvimos
y ahora yace sepultado cual quimera.
Y el dolor omnipresente, cada tanto
recordando sutilmente su presencia
que al final vendrá la pena
Cuántos granos quedan allá arriba
Cuántos versos, cuánta vida, cuánta letra
Cuánto amor, que por buscar amor, no dimos
Cuánto vuelo recorrido en bicicletas
¡Ah! reloj opaco, cínico, cruel
reloj silencioso, qué será de mí
cuando la noche desnude sus fríos pies
y en silencio ya no me queden sueños.

Miguel Martínez Soler y Oriana Lady Strange