Sus yernos, que siempre la comprendieron y la apoyaron. Se turnaban para mantenerla al tanto de lo que pasaba allá, en Buenos Aires. Por lo que uno de ellos, el futuro padre, le enviaba las ecografías en 3D. Sus sentimientos comenzaron a cambiar. El ver a ese chiquito, que a veces parecía mirarla, gestarse y moverse, hizo que comenzara a fantasear con la vuelta. Como si fuera poco, su historia comenzaba a cerrase, un sueño doloroso, pero que comprendió había llegado en el momento justo, comenzó a cerrar el circulo. Ahora tenia a quien darle tanto cariño guardado.
Ayer recibió la gran noticia.
Hoy esta hermosa fotografía que decía:
“Hola abuela, te presento a tu nieto, Máximo, él quiere conocerte y nosotros te seguimos esperando”.
Solo se quedo contemplando a su hermoso nieto. Y fue solo después de un rato que desvió la vista, miro su casa, sus cosas. Cuando volvió la vista sobre la foto, su pensamiento fue: es hora de volver…

