Anjana creció como un brote. En su corazón se expandió una ternura serena, de la que ella misma no era consciente, como la fragancia que brota del corazón de una flor. Corría tras de su fantasía como las ovejas tras de la corriente de agua para apagar su sed. Su inteligencia era como una tierra virgen en la que el conocimiento no sembró semilla y a la que ningún pie pisoteó. Su alma era un pulido espejo que reflejaba toda la hermosura de los campos. Su corazón como los anchos valles, que como el eco, repetían los sonidos de la naturaleza. Era una muchacha retraída y pura, a la que un decreto inescrutable del destino había exiliado en aquella granja apartada. Llegó a la edad de 16 años. Pronto empezó a sentir en su corazón el despertar de emociones que hasta entonces no había tenido. Extraños sueños y pensamientos se arremolinaban en ella. Despertaba en ella la mujer y parecía tierra fresca y virgen preparada para recibir la semilla del conocimiento, y para sentir las huellas de la experiencia.
Un día de otoño la muchacha se sentó junto a un arroyo, sintiendo que su alma estaba libre de la prisión terrenal, como los pensamientos en la imaginación de un poeta. Miraba las hojas amarillas que caían, despojadas de los arboles por la brisa, que paseaba entre las ramas como la muerte en el alma humana.
Miraba las flores, que se marchitaban con sus corazones secos y sus semillas, que buscaban amparo en el seno de la tierra como refugiados que buscan una vida nueva.
Mientras la muchacha permanecía contemplando las flores y los árboles, compartiendo el dolor de las plantas en el otoño, oyó el sonido de cascos de caballos en las rotas piedras del valle. Volvió la cabeza, y vio que un jinete avanzaba lentamente hacia ella; sus arneses y su ropa hablaban de riqueza, poder y bienestar…
Continuara...

Era el príncipe esperado?????? Quiero la tercera parte!!
ResponderEliminarMuy buena historia querida Oriana, me encantan las descripciones que haces.
Sigo prendido a la historia de esta chica.
Un beso
lLega el ginete , el momeno es adecuado, romperá el ramo de flores que porta la belleza angelical de Anjana,¡encontraremos el ramo de-hecho! y ya es imposible una vez roto encontrar flores y hacer otro...
ResponderEliminarEspero ávido acontecimientos.
Un beso
Espero ansiosa conocer la identidad de ese jinete y el transcurso de la historia.
ResponderEliminarTe felicito, por la suavidad y dulzura de tus letras.
Besos
Este relato va caba vez a mejor, ya tengo ganas de leer la tercera parte. Besos.
ResponderEliminarMuy bueno, ¿quién es ese jinete?.Espero la 3ª parte.Un fuerte abrazo.
ResponderEliminarTodo a tiempo. Anjana ya está lista y un jinete -aún misterioso para el lector- está acercándose a ella. No me meteré en el remolino de posibilidades y dejaré que la autora me abra los ojos.
ResponderEliminarEspero sentado.
Un abrazo.
Un encanto de letras, donde expresas caudales de sentimientos. Besos
ResponderEliminarholaaaaa oriana cielo aqui hoy tengo ratos pa mi asi que me tienes emboba leyendo ya va esta historia trayendo el corcel y el jinete jajja me voy a leer la tercera parte que esta emocionante jajajja besitossssssssss
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