lunes, 30 de agosto de 2010

SAPOS


Cierto día un sapo dijo su compañero: “temo que la gente que vive en aquella casa de la costa este molesta por nuestro canto”
Su compañero respondió:” bueno, ¿acaso no nos molestan ellos con sus conversaciones durante nuestro silencio diurno?
El sapo dijo:” no olvidemos que a veces cantamos demasiado por la noche”
Y su amigo respondió: “ellos charlan y gritan mucho más durante el día”
Dijo entonces el sapo: “¿y que hay del escuerzo que molesta a todo el vecindario con su croar?
Su amigo replico: “Mas, ¿qué me dices del político, el sacerdote y el científico que llegan a estas costas y pueblan el aire con ruidosos y arrítmicos sonidos?
Entonces el primero dijo:”Bien, pero seamos mejores que estos seres humanos. Guardemos silencio por la noche y mantengamos las canciones en nuestros corazones, aún cuando la luna reclame nuestro ritmo y las estrellas nuestra rima. Al menos callemos por una noche o dos o aún por tres noches”
Y su compañero dijo: “muy bien, estoy de acuerdo. Veremos que nos trae después tú generoso corazón”
Aquella noche los sapos callaron y permanecieron silenciosos la noche siguiente y nuevamente la tercera noche.
Y, aunque difícil de relatar, la mujer charlatana aquí vivía en la casa junto al lago, bajo para el desayuno al tercer día y grito su marido: “no he dormido en tres noches. Me sentía segura durmiendo con el canto de los sapos en mis oídos. Pero algo debe haber sucedido. Pues, no han cantado por tres noches; y estoy medio loca por la falta de sueño”.
El sapo oyó esto, y, volviéndose hacia su compañero, dijo guiñando un ojo: “y nosotros casi enloquecemos por nuestro silencio, ¿no es cierto?
Su compañero respondió: “Si, el silencio de la noche pesaba sobre nosotros. Y ahora me doy cuenta de que no es necesario cesar nuestro canto por la necesidad de aquellos que necesitan llenar su vacío con ruidos”
Y aquella noche la luna no reclamó vanamente sus ritmos, ni las estrellas sus rimas.

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